¡No te alejes de los dominios!

viernes, 20 de septiembre de 2013

"La conexión", ¡ha llegado!

Este mes ha sido publicada (tal como tenía programada la editorial), la segunda entrega de Los Dominios del Ónix Negro, que lleva por título: LA CONEXIÓN... ¡Atrévete a sentirla!
 
¿Amor, amistad, familia o espíritu?
¿Qué estarías dispuesta a sacrificar con tal de salvar al mundo?


Sinopsis: Para cualquier joven, cumplir dieciocho años es algo muy importante: significa convertirse en mayor de edad e iniciar una nueva etapa en la vida. Para Vanessa, representó transitar por la Elevación e iniciar su entrenamiento, pues las profecías la señalan como la única capaz de impedir que Arématis se apodere del alma de los habitantes de los Dominios del Ónix Negro. 
Ahora Vanessa no sólo tiene sobre sus hombros la responsabilidad de llevar a los paladines a la victoria: deberá, además, liberar a Erick del calabozo de Arématis y encontrar los pedazos restantes del Ónix antes de que el atroz y seductor villano lo haga, aunque eso signifique visitar lugares que nunca hubiera imaginado, como el Reino Unido, donde descubrirá que las cosas (y las personas) no siempre son lo que parecen. El alma de muchas personas está en juego, y ella es la única capaz de ponerlas a salvo.
Por si fuera poco, la chica tiene un dilema muy grande: ¿qué deberá ponerse para su primera cita con el dueño de sus sueños?


Texto de contraportada:

Matheo finalmente atravesó el portal, llegando hasta mi lado con rapidez y con aliento desbocado. Cayó de cara al suelo, como si toda la energía hubiera sido drenada de su cuerpo.
-¿Te encuentras bien? -insistí asustada, arrodillándome a su lado en un segundo.
-Fue doloroso.
-¿Qué fue doloroso?
-Atravesar el portal.
-¿Por qué? -coloqué mi mano contra su hombro y sentí algo líquido y pegajoso sobre su piel, mas no era sangre, ni sudor, ni agua: era tinta-. Oh, por Dios... ¡Oh, por Dios, Matheo! ¡El rayo del ónix te alcanzó! ¿No es cierto? Cuando Arématis lo disparó... ¡No iba dirigido a mí, sino a ti! Arématis trataba de convertirte en un desal...
-¡No lo digas!... No lo digas, por favor.
Logré escuchar la angustia en su voz; me incliné un poco más hacia él, levantando la orilla del chaleco hasta dejar al descubierto el tatuaje sobre su omóplato; la marca que unía a su espíritu con su cuerpo se estaba desdibujando muy lentamente, como cuando alguien deja caer agua sobre papel.

Sello: ellas
Random House Mondadori

3 comentarios:

ChicaLetra dijo...

¡Matheo, no! ¡Ya quiero leer éste libro! :D

Łĭłĭŧћ dijo...

Sin ver detalladamente el libro me gusta la portada, pero ya entrando en detalle la chica se ve rara, tiene los ojos muy abiertos.

Me llama la atención y aún espero leerme el primero.

Saludos!

Daniela★ dijo...

En cuanto termine de leer el primero me voy por este :)